Uno de los puntos más relevantes de esta inversión es que no se trata de producción convencional, sino de manufactura altamente especializada.
México comenzará a participar en la fabricación de tecnología que, hasta ahora, está limitada a un grupo reducido de países. Esto coloca al país en una posición estratégica dentro de la cadena global de valor.

Se estima que uno de los efectos positivos de la inversión anunciada por parte de Flex es la creación de empleos, pues se estarán generando alrededor de 5 mil nuevos puestos de trabajo altamente especializados, principalmente en Jalisco, Chihuahua y Aguascalientes.
Esto implica una transformación en el mercado laboral. Ya no se trata únicamente de operarios, sino de ingenieros, técnicos y perfiles capaces de trabajar en entornos tecnológicos complejos.
Retos
Sin embargo, este crecimiento no está exento de desafíos. La manufactura avanzada exige recursos que van más allá de la mano de obra.
Uno de los principales es la energía. Del Río lo explica con una cifra impactante: “vamos a consumir 7 veces lo que consume el puerto de Manzanillo”.
Esto revela que el futuro industrial de México no solo dependerá de atraer inversión, sino de garantizar infraestructura energética suficiente para sostenerla.
Empresa con historia
Flex es una empresa con historia en el país.
“Nosotros tenemos 40 años confiando en México… empleamos 40 mil colaboradores con mucho talento… que compiten con cualquier país del mundo”, dio del Río Ochoa.


























