“El objetivo es identificar proveedores con potencial y revisar que cumplan con todos los estándares que exige la industria automotriz”, señaló.
En este proceso, Bosch no solo busca integrar nuevos socios comerciales, sino elevar su nivel competitivo a través de equipos dedicados al desarrollo de proveedores, quienes intervienen desde las primeras fases, como el scouting y la selección, hasta su incorporación formal en proyectos.
El titular destacó que México cuenta con talento y capacidades industriales, aunque reconoció que uno de los principales retos es lograr una vinculación con los proveedores, ya que en su mayoría no cumplen completamente con los requisitos. Entre estos destacan certificaciones como IATF 16949, auditorías bajo VDA 6.3 y estándares ambientales como ISO 14001.

“Estamos enfocados en desarrollar proveedores locales que puedan integrarse a nuestras operaciones en la región”, indicó.
Finalmente, Pérez León reiteró que la estrategia de Bosch se centra en la colaboración y el desarrollo continuo como pilares para consolidar una red de suministro más sólida y regionalizada. “La visión es clara: impulsar la proveeduría nacional y generar valor dentro de Norteamérica”, concluyó.























