“Lo tenemos el 100% definido, ya tenemos proveedores para todas las piezas que necesitamos”, afirmó el directivo.
Sin embargo, aclaró que la búsqueda de proveedores no ha terminado. Volvo mantiene una visión abierta para encontrar alternativas que permitan optimizar costos, fortalecer la regionalización de sus cadenas de suministro y aprovechar las capacidades productivas existentes en México.
“Estamos aquí en el evento buscando oportunidades. Lo que es más que nos puede ofrecer la industria de Monterrey, de Nuevo León y de México para hacer nuestra producción más eficiente”, señaló.

Aramburo añadió que la empresa analiza permanentemente opciones para sustituir o regionalizar componentes provenientes de distintas partes del mundo. “Tenemos piezas que vienen de todas partes del mundo, tenemos temas geopolíticos que tenemos que considerar, tenemos temas de T-MEC y así que ,si hay oportunidades aquí que nos van a traer una ventaja competitiva, puede ser en cualquier tipo de piezas”.
El directivo destacó que la operación mexicana cumplirá con los requisitos regionales establecidos por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“Vamos a producir con un contenido muy grande regional y vamos a cumplir las metas de USMCA, entonces esto es seguro”, afirmó.
Avance de planta
Respecto al avance de la planta, explicó que actualmente se encuentra en una fase de validación y pruebas operativas.
“Justo ahora estamos arrancando, es una planta nueva, entonces arrancamos muy despacio, vamos arreglando todo lo que se tiene que arreglar”, comentó.
Aunque la construcción aún no está concluida en su totalidad, Volvo ya comenzó a fabricar las primeras unidades de prueba.
Las primeras unidades servirán para validar procesos antes de iniciar la comercialización de los vehículos que serán destinados a México, Estados Unidos, Canadá y otros mercados de América Latina.

























