Para atender la demanda energética de esta infraestructura, en el Polígono Empresarial San Miguel de Allende (PESMA) se construyó una subestación eléctrica de 60 MVA, con una inversión superior a 45 millones de dólares.
La nueva capacidad permitirá atender proyectos tecnológicos de alta demanda energética, además de contribuir a mantener las condiciones de suministro para los usuarios existentes en la zona.
A la infraestructura eléctrica se suma la ubicación estratégica del Bajío y las inversiones en conectividad de fibra óptica, factores que favorecen la instalación de centros de datos. Los proyectos también incorporan tecnologías para mejorar la eficiencia energética e hídrica, como sistemas de enfriamiento de última generación y reúso de agua tratada.

Impulso a la industria tecnológica
La llegada de estos proyectos se alinea con la estrategia económica Guanajuato Suma, que considera a las Tecnologías de la Información entre los sectores estratégicos del estado, junto con actividades relacionadas con centros de datos, inteligencia artificial y semiconductores.
De acuerdo con Cristina Villaseñor, secretaria de Economía de Guanajuato, esta apuesta responde a cambio en la economía global, entre ellos la reconfiguración de las cadenas de suministro y la adopción de inteligencia artificial.
Los proyectos de centros de datos también generan oportunidades para proveedores de energía, infraestructura eléctrica, telecomunicaciones, enfriamiento, mantenimiento, automatización y servicios especializados, además de incrementar la demanda de talento técnico.
Guanajuato acumula actualmente más de 6,556 millones de dólares en inversión, equivalente al 81.9% de su meta sexenal de 8,000 millones de dólares, considerando proyectos de diversos sectores.
Con la expansión de los centros de datos, el estado incorpora una nueva actividad a su plataforma industrial, respaldada por inversiones en energía y conectividad y vinculada con el crecimiento de los servicios digitales y la inteligencia artificial.


























