Ser accountable nos conduce a mejores resultados tangibles (económicos, materiales) y personales (bienestar, salud, equilibrio, relaciones), en todas las dimensiones de nuestra vida.

Pepe Villacis, coach de negocios.
» Pepe Villacis, coach de negocios.
Con frecuencia, muchos de nosotros, aunque estemos conscientes de que vamos a quedar mal, preferimos -por condicionamientos culturales, sociales o emocionales muy profundos- ignorar ese “llamado de alerta interno” y preferimos decir “sí, yo lo haré”, “sí, mi equipo de trabajo lo hará”.

Al tomar compromisos sabiendo que no los vamos a cumplir, nos veremos irremediablemente en la vergonzosa situación de quedar mal, en lo individual o como equipo.

Y entonces -con la mano en la cintura- recurriremos a otro vicio culturalmente aceptado, que es poner excusas, justificaciones, culpar a otros de nuestro incumplimiento o simplemente negar el compromiso que tomé, aludiendo que “no me quedó claro” “no supe para cuándo era” o “no sabía que yo era el responsable”

En un mundo de accountability, al aceptar un compromiso ponemos en juego nuestro nombre, nuestra palabra y nuestra reputación. Y cuando incumplimos, lastimamos esos elementos tan importantes para la honra y la identidad personal.

Sin embargo, cuando estamos inmersos en sociedades en donde lo que menos existe es accountability, donde -con pocas excepciones- el gobierno y las figuras públicas lo que hacen todos los días es justificarse y culpar a los demás por los errores o latrocinios que cometen ¿qué podemos esperar? Sería ilógico que nuestra sociedad viva en accountability, en semejante medio ambiente.

Habrá excepciones, generadas por educación en mucho énfasis en valores, honor y disciplina que se ha recibido en la familia, o porque tuvimos la fortuna de relacionarnos con amistades, mentores u opciones educativas que nos han ayudado a pensar diferente. O, incluso, porque las empresas en las que hemos trabajado nos han ofrecido oportunidades de formación y un contexto cultural positivo e impactante nuestra propia manera de pensar y de vivir.

EL NO DE ACCOUNTABILTY, UN NO CON ALTERNATIVA


El no de accountability, no es un “¡no, y a la fregada!” es más bien un “porque te quiero, porque me importa que obtengas lo que necesitas, te tengo que decir que no”.
El aceptar un compromiso que alguien me propone, sabiendo que no lo voy a poder cumplir, es la peor ofensa al accounability, a la confianza de esa persona y a tu propia reputación.

LOS PASOS DEL NO DE ACOOUNTABILITY:


Escuchar y explorar la oportunidad completamente: Para comprender claramente de lo que se trata el requerimiento explícame mejor ¿para qué lo necesitas? y ¿qué has hecho hasta ahora...?
Explicar lo que tú puedes y estás dispuesto a hacer: No puedo estar presente, pero mándame la minuta y yo la veré con atención…No puedo para el lunes, pero sí puedo para el miércoles…No te lo puedo aceptar de esta manera, hasta que lo traigas de manera SMART.
Pensar y sugerir alternativas para resolver el problema: En base a mi expertise te sugiero que… o te puedo colaborar con…
Crear un nuevo acuerdo si es necesario: Ok, entonces te envío mi apoyo o nos vemos el miércoles…Muéstrate disponible para ayudar cuando tengas oportunidad y capacidad de hacerlo.

¿Qué acciones tomarás en tu negocio y en tu vida, en este sentido?