Este es el caso de F&P MFG de México, empresa fabricante de componentes automotrices.
Desde su planta en Irapuato, Guanajuato, la compañía participa activamente en la búsqueda de nuevos socios estratégicos en México, impulsada por una tendencia clara: acercar la producción a los mercados finales.
“Los clientes piden nacionalizar los productos… buscar que en Canadá, Estados Unidos o México se realicen los componentes que usamos para la pieza final”, explicó Carla Guerrero, supervisora de compras directas en F&P MFG de México.
Este cambio responde no solo a presiones comerciales, sino a la necesidad de construir cadenas de suministro más resilientes, eficientes y competitivas. Actualmente, la compañía aún depende en gran medida de proveedores internacionales, principalmente de Asia.
“Tenemos proveedores de China, Corea y Taiwán, pero queremos incrementar la parte nacional… sabemos que en México sí existe la capacidad, pero no siempre tenemos los contactos correctos”, señaló Guerrero.

“En componentes con mayor ingeniería, alrededor del 75% sigue siendo extranjero”, reconoció.
A pesar de los desafíos, la empresa mantiene apertura para integrar nuevos proveedores, siempre que estos demuestren capacidad de adaptación y compromiso con los requerimientos del sector automotriz. La regionalización no solo es una estrategia, sino una necesidad que está transformando la forma en que las empresas construyen sus cadenas de valor.
Para F&P MFG de México, el proveedor ideal no solo debe cumplir con estándares internacionales, sino también demostrar confiabilidad operativa.
“Buscamos proveedores certificados en IATF o al menos ISO 9001, con estabilidad financiera, calidad y cumplimiento en tiempo, porque cualquier falla pone en riesgo a nuestro cliente”, afirmó Guerrero.
Operación automotriz
La empresa se especializada en la fabricación de soportes de motor (subframes) para marcas como Tesla, Honda, Stellantis y General Motors.


























