También, se busca aumentar la presencia en el mercado de bienes comerciales e industriales.
“Estamos expandiéndonos para todos los calefactores que se utilizan en aire acondicionado y calefacción, principalmente enfocados en Estados Unidos y Canadá”, dijo Carrillo.
La demanda de calefactores está en crecimiento para aplicaciones de movilidad como las aeronaves, trenes y embarcaciones, debido a temas como la electrificación para dejar de depender de combustibles fósiles.
Una empresa que evoluciona
La compañía llegó hace 25 años a México como una fábrica de calefacción y ha evolucionado con tres plantas, en San Luis Potosí.
“Tenemos operaciones de ingeniería, mercadotecnia, desarrollo de procesos y operaciones de manufactura para sistemas de calefacción eléctricos. Tenemos varios tipos de tecnologías para producir calor; todos nuestros calefactores son con fuente eléctrica y se diseñan e instalan en muchos tipos de artefactos”, explicó.
La empresa cuenta con unas 25 líneas de producción para el sector industrial, servicios y electrodomésticos. El 80 por ciento de la producción de estos calefactores es instalada en electrodomésticos.

Proveeduría
Desde la pandemia por el Covid-19, la disrupción en la cadena de suministro afecta a las empresas, por lo cual tener cerca a la proveeduría es una estrategia constante.
“Es una corporación global, tenemos operaciones no solo en México, sino en Estados Unidos, Serbia, Túnez, China, Rumania, Suiza, entonces, la estrategia que estamos siguiendo es la del nearshoring; entre más cercanos estén nuestros proveedores, mejor”, explicó Carrillo.
Cerca del 25 por ciento de la proveeduría de la empresa es nacional y el resto, extranjera. Entre la materia prima que consume Zoppas Industries se encuentran el óxido de magnesio y diversos componentes eléctricos.
“Estamos buscando proveedores de materias primas como óxido de magnesio, aceros, alambre resistivo y algunos otros componentes eléctricos para conexiones y alambrados eléctricos; es la estrategia para este año”, detalló el gerente.
Los proveedores interesados en suministrar a la firma italiana deben ser capaces de certificar los productos por medio de las normas mexicanas, la NOM, o para el mercado de Estados Unidos y Canadá, UL o CSA.
“El que tengan capacidad para hacer sus propias certificaciones nos ahorra mucho tiempo y dinero”, subrayó Carrillo.
Para elegir a un proveedor, la compañía evalúa su capacidad técnica y la capacidad operativa para surtir en los volúmenes que se requieren.
“Siempre se hace por un proceso de desarrollo de proveedores; se van buscando posibles candidatos. El departamento de Procurement & Supply Chain los contacta y empieza la negociación”, mencionó Carrillo.





















