Carrier busca socios estratégicos
La empresa apuesta por fortalecer su cadena de suministro con proveedores nacionales
Fortalecer la proveeduría local se ha convertido en una estrategia clave para las empresas manufactureras que buscan cadenas de suministro más cercanas, competitivas y capaces de responder con rapidez a las necesidades de sus operaciones. Y para Carrier, esta estrategia representa además una oportunidad para generar mayor valor dentro de México.
Jessica Chapa, directora asociada del área de Desarrollo de Proveedores de Carrier, destacó que incrementar la participación de empresas locales dentro de su cadena de suministro es una prioridad.
“Es muy importante para nosotros la proveeduría local, es nuestra prioridad número uno, obviamente uno para asegurar el crecimiento de nuestra economía como país y así como aprovechar valor agregado como cercanía y todos los beneficios que tienen las empresas locales”, señaló.
Actualmente, estimó que alrededor del 60% de la proveeduría de Carrier es nacional, aunque la compañía continúa abierta a identificar nuevas empresas mexicanas con capacidad para atender sus requerimientos.
Debido a la naturaleza de sus operaciones en la industria HVAC, Carrier demanda una amplia variedad de materiales, componentes y servicios, tanto directos como indirectos.
“En la parte directa manejamos o compramos materiales como acero, cobre, aluminio, válvulas, motores, compresores, etc.”, explicó Chapa.
Las oportunidades no se limitan a componentes incorporados directamente a sus productos. Las plantas también requieren servicios y suministros necesarios para mantener sus operaciones.
“Desde el punto de vista indirecto, pues todo lo que necesitamos para que nuestras fábricas operen, así como transportes, temas logísticos, comedores industriales, empaques, entre otros.”, agregó.
Para ser proveedor de Carrier se pasa por un proceso de evaluación, en el que el precio no es el único factor que determina la selección de un proveedor. Para la compañía, la calidad y la seguridad ocupan un lugar prioritario, acompañadas por certificaciones, servicio, tiempos de entrega y competitividad.
“El principal es que cumplan con nuestros estándares de calidad, todas las certificaciones de ISO, que tengan obviamente un balance entre servicio, precio, calidad”, puntualizó.
A ello se suma la evaluación del costo-beneficio y la capacidad para responder adecuadamente a las necesidades de las plantas.
“El proveedor ideal es el que tenga el balance entre calidad, precio y servicio”, aclaró Chapa.
Más allá de los criterios tradicionales de compra, Carrier también observa la capacidad de innovación de sus proveedores. La transformación tecnológica y el avance de herramientas como la inteligencia artificial están generando nuevas posibilidades para optimizar productos, procesos y recursos.
Proceso de evaluación
El proceso para integrarse a la cadena de Carrier comienza con un acuerdo de confidencialidad o Non-Disclosure Agreement (NDA). Posteriormente, la empresa comparte con el potencial proveedor un paquete de cotización que contiene la información necesaria para analizar el proyecto.
“Se comparte un paquete de cotización con dibujos técnicos, con usos anuales, volúmenes, especificaciones técnicas, etc.”, explicó.
Una vez recibida la propuesta económica, Carrier analiza su factibilidad frente a sus costos actuales. Si existe potencial para continuar con el proyecto, el proceso avanza hacia una evaluación más detallada.
“Se hace una visita con el proveedor, se agenda una auditoría para conocer los procesos y las plantas de las empresas”, detalló Chapa.
Después se revisan aspectos relacionados con la factibilidad y los tiempos necesarios para desarrollar el proyecto.
De esta manera, la compañía busca construir relaciones con proveedores que puedan responder no solamente a una necesidad inmediata de compra, sino a los estándares que demanda una cadena de suministro global.